El Síndic de Greuges de Catalunya tiene la misión de garantizar el derecho de todas las personas a una buena administración. Por ello, es el encargado de atender con independencia y objetividad las quejas de quién se encuentre desamparado ante la actuación o la falta de actuación de las administraciones.
Sus competencias se han visto ampliadas y reforzadas con el Estatuto de autonomía de Cataluña de 2006, que faculta al Síndic para supervisar las empresas privadas que prestan servicios de interés público, como por ejemplo la luz, la telefonía, el agua, el gas y el transporte.