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Datos relevantes

La tortura en los centros de detención, tanto administrativos como judiciales, no se limita a la perpetuación de actos que infrinjan daños físicos, sino que su concepto es más amplio. Así lo establece el articulo primero de la Convención contra la tortura el cual indica que por tortura se entiende "todo acto por el cual se infrinja intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con la finalidad de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o de intimidar o coaccionar a esta persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando los mencionados dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se consideraran torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales a estas".

Este énfasis preventivo constituye un avance innovador dentro del sistema de las Naciones Unidas para los derechos humanos, ya que los mecanismos anteriores de la ONU sólo podían actuar después de ocurrida una violación. También es la primera vez que se establecen, en un instrumento internacional, criterios y salvaguardas para la realización de visitas preventivas efectivas por parte de mecanismos de expertos nacionales. Esto procura garantizar la aplicación de normas internacionales en el nivel local, un enfoque ausente de otros instrumentos de la ONU.